En el reino de Stellaria vivía la Princesa Luna, que tenía un secreto: no le gustaba ser princesa.
Mientras todas las princesas del reino pasaban el día probándose vestidos y peinándose el cabello, Luna prefería escabullirse al bosque para trepar árboles y hablar con los animales.
Un día, el Rey y la Reina organizaron un gran baile. "Luna, debes ponerte tu vestido más elegante", dijo la Reina.
Pero Luna tenía otros planes. Esa noche, cuando todos dormían, se escapó al bosque con su ropa cómoda y su mochila de exploradora.
En el bosque, encontró un búho sabio llamado Noctis. "¿Por qué estás aquí tan tarde, princesa?", preguntó el búho.
"No quiero ser princesa. Quiero ser exploradora", respondió Luna.
Noctis la miró con sus grandes ojos amarillos. "¿Quién dice que no puedes ser ambas cosas?"
Esa noche, Luna tuvo una idea brillante. Regresó al castillo y propuso a sus padres crear un nuevo tipo de princesa: una que ayudara a proteger los bosques y los animales del reino.
El Rey y la Reina, al ver la pasión en los ojos de su hija, aceptaron. Luna se convirtió en la primera Princesa Guardabosques, y demostró que las princesas pueden ser lo que ellas quieran ser.
FIN